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Los problemas de fertilidad los afectan a ellos también.

Junio 27, 2017 por Clínica Eugin

Un estudio demuestra que los hombres pueden sentirse más deprimidos, molestos o tristes que sus propias parejas por no tener niños

 

 

 

 

 

 

 

 

Al día de hoy todavía existe la idea de que los problemas de fertilidad son “cosas de mujeres”. Aunque sabemos que alrededor de uno de cada tres casos de infertilidad se debe a factores masculinos, la información que aparece tanto en los medios como en internet se sigue centrando mayoritariamente en la perspectiva femenina.

Los problemas de fertilidad afectan a los dos miembros de la pareja, pero hombres y mujeres llevan sus emociones de una forma muy distinta cuando se realizan las pruebas médicas y el propio tratamiento. Las mujeres suelen ser más capaces de hablar de ello, puede que lo hablen abiertamente con un profesional o en un chat por internet, y que lloren cuando lo comparten con una amiga cercana. Los hombres, en cambio, no suelen mostrar sus sentimientos tan abiertamente. De hecho, en los foros sobre fertilidad en internet, existen centenares de conversaciones donde las mujeres charlan animadamente unas con otras sobre sus tratamientos, mientras que si existe una sección reservada para los hombres, raramente se usa.


Poner buena cara

Algunos hombres creen que tienen que mantenerse como un fuerte pilar cuando se encuentran ante cualquiera adversidad, incluyendo los problemas de fertilidad. Ver a su pareja desesperadamente preocupada puede ser algo difícil de llevar, y los hombres suelen ser reacios a liberar sus emociones si sienten que tienen que proteger a sus parejas. Intentar hacerse el fuerte durante las pruebas médicas y el tratamiento no siempre es fácil, y más cuando es posible que los hombres estén experimentando el mismo desajuste emocional que sus parejas, aunque no lo demuestren.
A menudo las mujeres acaban pensando que, como no muestran sus emociones, sus parejas no están agobiadas por sus problemas de fertilidad, pero eso no tiene por qué ser verdad. De hecho, un estudio publicado por la Universidad de Keele (Reino Unido), detectó que aunque suele existir más presión sobre las mujeres para tener niños, los hombres pueden sentirse más aislados, deprimidos, enojados y tristes que sus propias parejas por no tener niños.


Sentir que todo es su culpa

Los sentimientos de los hombres pueden ser especialmente difíciles cuando existe un factor masculino y un estigma que rodea la infertilidad masculina, aunque esto no tenga ningún sentido. Si una pareja está siguiendo un tratamiento de fertilidad, bien sea fecundación in vitro, ICSI o tratamientos con donación, puede darse un sentimiento de culpa sobre el hecho que a pesar que sea un factor masculino, es la mujer la que tiene que pasar por todo el tratamiento. Los hombres pueden sentirse muy mal por ello, y eso en sí mismo puede ser una razón para que elijan mantener la boca cerrada en vez de hablar de ello. Puede que se sientan además culpables por el hecho de que su pareja podría haber quedado embarazada fácilmente con otra persona.
Es muy importante recordar que un problema de fertilidad no es “culpa” de nadie. Es una condición médica como cualquier otra y no algo de lo que te puedas sentir responsable. Si estás intentando tener un bebé como pareja, están en eso juntos, e independientemente de donde esté la dificultad, no debería existir un sentimiento de culpa.


La comunicación es la clave

La mejor forma de superar los desafíos que se presentan con los problemas de fertilidad y los tratamientos es hacerlo juntos, y para que eso funcione es esencial que nunca dejéis de hablar. Si sois capaces de ser honestos y abiertos sobre vuestros sentimientos y emociones, eso puede marcar la diferencia.

Aceptar que cada uno de vosotros lo afronta de una forma diferente es parte de ello. Seguir un tratamiento de reproducción asistida no tiene por qué conllevar un efecto negativo sobre vuestra relación de pareja, sino que de hecho puede hacer que vuestro vínculo acabe saliendo más fortalecido.

Kate Brian
Escritora y periodista
Kate Brian es periodista, escritora y autora de cuatro libros sobre maternidad y fertilidad, incluyendo The Complete Guide to IVF. Kate empezó a escribir des del punto de vista de las pacientes sobre infertilidad tras haber realizado ella misma un tratamiento de fecundación in vitro.
Actualmente, Kate colabora en varios medios como experta en fertilidad y escribe su propio blog, donde aporta las últimas noticias y puntos de vista sobre temas relacionados con fertilidad así como consejos útiles y recursos para quien está intentando tener un bebé.

¿Qué hacemos ante la azoospermia o la astenozoospermia?

Mayo 28, 2015 por Clínica Eugin

Aunque son dos de las causas de infertilidad masculina más extremas, la reproducción asistida ofrece posibilidades para que los hombres con estas disfunciones puedan ser padres.

¿Qué hacemos ante la azoospermia o la astenozoospermia?

Cada vez más, la fertilidad de los hombres se ve afectada por “un empeoramiento progresivo de la calidad del semen”, en palabras de la Dra. Liliana Munevar, especialista de la Clínica Eugin. Los nuevos estilos de vida, el estrés o los cambios medioambientales, al margen de factores congénitos u hormonales, son algunas de sus causas.

Según un reciente estudio de la Sociedad Española de Bioquímica Clínica y Patología Molecular (SEQC), el 60% de los análisis de esperma presentan parámetros alterados, y alrededor de un 7% tienen una concentración de espermatozoides muy baja o nula. Para poder realizar dicho diagnóstico es necesario tener dos seminogramas (realizados con dos o tres meses de diferencia) patológicos.

El caso más severo es la azoospermia: la ausencia de espermatozoides en el semen. En su manifestación más frecuente, llamada secretora o no obstructiva, los testículos no producen espermatozoides o lo hacen en una cantidad mínima. El otro tipo de azoospermia es la obstructiva: una obstrucción impide que los espermatozoides producidos en los testículos se unan al resto de fluidos que componen el semen, que es lo que ocurre en la vasectomía. Sin llegar al grado de la azoospermia, en ocasiones la presencia de espermatozoides es muy baja (menos de 15 millones por mililitro), lo que se conoce como oligozoospermia.

Otra alteración común es la que afecta a la movilidad de los espermatozoides. Cuando el porcentaje de espermatozoides móviles en el semen es inferior al 32% nos encontramos ante un caso de astenozoospermia, que también disminuye las posibilidades de fecundar un óvulo.

¿Qué hacemos ante la azoospermia o la astenozoospermia?

Normozoospermia                 Astenozoospermia                  Oligozoospermia

¿Puedo ser padre con azoospermia o astenozoospermia?

Las disfunciones en la calidad del esperma son causa de infertilidad. Pero ¿significa esto que los hombres con azoospermia o astenozoospermia no pueden tener hijos? No necesariamente. Es más, en muchas ocasiones, hombres con alguna de estas disfunciones cumplen el sueño de ser padres gracias a la reproducción asistida.

El primer paso ante una posible disfunción es un diagnóstico individualizado. Para ello, primero se lleva a cabo una palpación testicular y, a continuación, se realiza un espermiograma, un análisis del semen que nos aportará mucha información. Un posterior análisis de sangre nos permitirá determinar si hay incidencia de posibles factores hormonales. Por último, la biopsia testicular—una pequeña intervención que permite extraer una pequeña muestra de espermatozoides del testículo—servirá para completar el diagnóstico.

“Incluso cuando se diagnostica azoospermia secretora —explica la Dra. Munevar— en el 60% de los casos puede haber producción de espermatozoides en alguna pequeña zona del testículo”. Si el semen obtenido en la biopsia testicular es apto para la fecundación, se puede utilizar el propio esperma del paciente en un tratamiento de fertilización in vitro con microinyecciónintracitoplasmática (ICSI). Es decir, se inyecta un espermatozoide dentro de cada óvulo. En caso contrario, siempre queda la posibilidad de recurrir al semen de un donante.

Ante una azoospermia obstructiva por vasectomía hay dos opciones: repermeabilizar los canales obstruidos o extraer los espermatozoides directamente de los testículos. “Cuando menos tiempo haya pasado desde la vasectomía, más posibilidades de éxito habrá en la recanalización”, puntualiza la Dra. Munevar. Si la vasectomía no puede revertirse, entonces se opta por la biopsia testicular para obtener los espermatozoides que se utilizarán en una fecundación in vitro con ICSI.

En el caso de la astenozoospermia, el objetivo es conseguir una muestra de espermatozoides con suficiente movilidad como para fecundar el óvulo. Obtenida esta muestra, se recurre, como en los casos anteriores, a la fertilización in vitro con ICSI.

Hoy en día, en las parejas con dificultades para concebir, el origen de la infertilidad se reparte al 50% entre hombres y mujeres. Sin embargo, como señala la Dra. Munevar, “para ellos sigue siendo más difícil aceptar que pueden ser infértiles”. Aunque siempre existe la posibilidad de recurrir al semen de un donante, los actuales tratamientos de reproducción asistida ofrecen mayores posibilidades de éxito para que los hombres con azoospermia o astenozoospermia puedan transmitir sus propios genes a sus hijos.

Si necesitas más información sobre la fertilización in vitro o sobre otros tratamientos, no dudes en contactarnos.

Última actualización: Junio, 2016
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